Criar a su Cachorro

Criar a su Cachorro

Educación:
Es tan importante que el cachorro sepa su nombre y que acuda cuando le llama como que esté bien educado. Y esto no es cosa de un día.
La palabra clave es constancia. Significa que el cachorro siga un horario para las comidas, las siestas, el ejercicio y las horas de jugar. Que coma a las mismas horas para educar su aparato digestivo. Y también que salga a las mismas horas.
Llévelo siempre a un lugar seleccionado para que haga sus necesidades. Antes y después del juego. Cuando se despierte de una siesta. Y al acostarse por la noche. No se limite a sacarlo y dejarlo fuera. Llévelo usted, anímele con palabras como “vamos, de prisa”. Luego, recompénsele con abundantes alabanzas, vuelva a tomarlo y llévelo a casa. Cuando sea mayor (sobre los tres meses), permítale dar paseos cortos después de hacer sus necesidades. Pero durante las primeras semanas, lo mejor es agarrarlo, sacarlo, volver a agarrarlo y entrarlo. Sin nada más que pueda confundirle. Aprenderá pronto por qué lo lleva allí.
Antes de sacarle para hacer sus necesidades debe vacunarle.
También debe estar libre de parásitos, ya que a un cachorro infestado le será más difícil controlar sus movimientos intestinales.

El método de la caja: El método de la caja consiste en un cajón o caja combinada para dormir y estar que usted puede construir o comprar en una tienda de animales.
Muchos criadores y entrenadores recomiendan este método. Su cachorro debe aprender que la “caja” ocupa un lugar muy especial en su régimen diario. Ha de ver su “caja” como su “casa”. Su pequeña habitación donde duerme, sestea, el refugio donde va cuando está sólo. Y donde se le agarra para salir en ciertos momentos. Pronto captará las palabras salir y caja. También aprenderá a preferir su caja a cualquier cama.
Mientras le enseña, permita al cachorro que recorra la casa. Pero únicamente si está usted allí para vigilarle en todo momento. Es importante que nunca asocie su caja de dormir-estar-aprender con su castigo.
Son de esperar “accidentes”… es un bebé. sea paciente. Límpielo y utilice un neutralizante del olor, que se puede conseguir en la mayoría de tiendas de animales. Así, no se repetirá en el mismo sitio. Y nunca castigue a su cachorro con gritos o voces, pegándole con la mano, o golpeándole con un periódico.
Si emplea el método de la caja, su cachorro puede estar educado al cabo de cuatro o seis semanas.

Gritos, gimoteos y mordisqueos: Si su cachorro grita o gimotea, quizás está intentando decirle algo. Puede tener hambre, puede necesitar salir. O quizás quiera jugar. Si intuye lo que quiere, ocúpese de ello.
Durante la salida de los dientes todos los cachorros mordisquean. Cualquier cosa puede ser una presa. Zapatos, patas de mesas, felpudos. No ha de permitir que se convierta en una costumbre. Un “No!” cortante le ayudará a hacerle perder la costumbre.
Pero preventivamente ponga a su alcance juguetes masticables seguros.

Cuando los dueños trabajan: Estar solo es estresante para un cachorrito. Es como dejar a un niño en su primer día en el jardín de infancia. Entrénelo: tome las llaves, póngase la chaqueta, dígale adiós, luego vuelva dos o tres minutos después. Aumente gradualmente la duración de sus ausencias. Deje puesta la radio o la tele, para que oiga conversaciones y música. Y cuando regrese salúdele con muchísimo cariño, como él le recibirá a usted.